26.2.17

Previsiones finales a los Óscars 2016: Spotlight, ganadora por muy poco



Ya ha amanecido en Los Ángeles. En el Teatro Dolby todo está preparado para recibir al elenco de estrellas que, un año más, han sido alabados por la crítica y que ahora aspiran a conseguir el premio cinematográfico más codiciado de la actualidad, el galardón del que todos hablan: el premio Óscar. Mide casi lo mismo que una regla y pesa casi cuatro kilos, no ha pasado por manos de Marilyn Monroe, tampoco de James Dean, ni siquiera de la Cerdita Peggy, que tan icónica ha sido en nuestras vidas. Y en estos instantes, los preparativos piden con ganas que alojen el lugar para disfrutar de un espectáculo. El de este año, bastante polémico. Numerosas críticas hacia la falta de oportunidades en el sector afroamericano (y su consiguiente lavado de cara al contratar actores de diversas etnias para presentar la ceremonia) han invadido la próspera velada, y mira qué irónica es la vida cuando el presentador, Kevin Hart, es negro. ¿Qué nos podemos esperar en su discurso de apertura? Ya os lo puedo avanzar: sarcasmo, crítica, y sin duda, veneno que no puede intercambiarse por la afilada hoja de una navaja.

Pero olvidemos los malos rollos, porque desde Vinilo y Celuloide venimos a hablar de nuestras predicciones. Por supuesto, tendremos en cuenta lo que ya está prácticamente zanjado, y cuál sería nuestra alternativa ideal. ¿Será la noche de la superviviente y aparentemente experimental película de Iñárritu, El Renacido? ¿O, como se intuyó desde el principio de los festivales cinematográficos, la historia de pederastia eclesiástica que monta Spotlight? ¿Puede Mad Max romper con el hito de película de acción, visceral y atópica que nunca ha conseguido llegar a la cabecilla del galardón? ¿O Será Marte, esa historia de supervivencia espacial la que consiga romper con el estereotipo y redimirse ante las derrotas de películas del tipo como Gravity o Apolo 13? A lo mejor, películas más convencionales se atreven a patear las opciones anteriores: La Gran Apuesta, de cómo la crisis y sus respectivos destinos tragicómicos con reminiscencia scorseseriana llega a ser tan atractiva, o puede que La Habitación, también entendida como la caverna contemporánea de Platón. ¿O volverán a escoger el clasismo reflejado en la nómada  historia de amor de Brooklyn o la guerra fría llevada a cabo en El Puente de los Espías? Solo hay un modo de saberlo: comenzando este análisis de categorías.

APARTADO TÉCNICO


Entre las nominadas, existen dos películas: el blockbuster más esperado de la historia (Star Wars, Episodio VII) y la secuela más inesperada, a su vez (Mad Max: Furia en la Carretera). Al percibir el trabajo de estas dos películas, más allá de un argumento solvente, una alta carga de acción que ambas comparten, y una mínima de interés humano, se produce una escisión entre lo visual y lo sonoro. En la primera categoría destaca el filme de George Miller, al que no dudaría de denominar un desfile de carnaval grotesco, sobrecargado y complejo en sus planos. No dudo en absoluto que obtenga los premios en efectos especiales, maquillaje y diseño de producción. En otras categorías como fotografía tendría que vérselas con Lubezki en El Renacido y, en cuanto a diseño de vestuario, con Powell en la versión en carne y hueso de Cenicienta. En cuanto a sonido, Star Wars podría desbancar los bombazos y la cercanía animal de la película de Iñárritu, imponiéndose en sonido y montaje de sonido. En esta categoría se alzaría pues, Mad Max con tres estatuillas aseguradas (con posibilidad de dos más) y Star Wars con dos.

APARTADO MUSICAL


Desde mi punto de vista, la que menos gusta este año entre los gurús. Empezando por mejor canción. Nos hemos acostumbrado al gusto por la canción pop, con estribillo, estructura principio-final y gancho, sobre todo gancho. My Heart Will Go On, Take My Breath Away, Let It Go (?)… fueron opciones en su momento idóneas y adecuadas para un premio como este. En esta ocasión, encontramos un tema de ópera bastante monótono (Youth) y una producción con denominación de origen experimental (Manta Ray) y tres canciones radio-friendy (50 Sombras de Grey, Spectre, The Hunter Groud) interpretadas ni más ni menos que por figurines de la industria: The Weeknd, Sam Smith y Lady Gaga, respectivamente. La primera de ellas se adapta mejor al enfoque erótico del filme, pero al ser tan odiada, no creo que salga a flote. Que gane otra canción por una película de Bond sería pasarse de la raya, sobre todo cuando es tan rematadamente mala, tosca y anodina. En el último caso, como denuncia hacia el abuso sexual y puesta en marcha de la ruptura de los cánones, podría dar el cante. Además, todos se han puesto de acuerdo en premiar a Gaga de una manera o de otra, por lo tanto, todo aquel quien esté involucrada con ella, será materia de Oscar esta noche. Buena elección, Dianne Warren, después de cuatro intentos, a la quinta va la vencida.

Más diferente y placentera nos resulta el elenco de nominadas a banda sonora original. Entre ellas, el western norteño de Ennio Morricone (Los odiosos ocho), la necesariamente descafeinada música de Carter Burwell (Carol), la fanfarria espacial de John Williams (Star Wars), el segundo infravalorado intento de Jóhann Jóhannsson (Sicario)  y la enésima colabotación de Thomas Newman en una película de Spielberg (El puente de los espías). Una vergüenza que no se nominara a Michael Giacchino por Del Revés, porque a estas alturas, para mi, es la más acertada dentro de una producción de dibujos animados. Si hubiera que elegir, me quedaría con los intentos de Burwell y Williams, puede que me decante por el primero por la exquisitez con la que se ha plasmado. No obstante, todas las quinielas apuntan que Morricone será quien consiga su Oscar después de más de cincuenta años en su faceta como compositor.

APARTADO INTERPRETATIVO


En este ámbito convivimos con lo predecible en las candidaturas principales y en el misticismo, con las de reparto. En primer lugar,hablemos de Leonardo DiCaprio. Indiferentemente de que gane o no el premio por El Renacido (para qué nos vamos a engañar, esta cantado), podemos decir que el cómputo de nominados a actor principal resulta no menos que olvidable. Eddie Redmayne, quien ganara el año pasado por La Teoría del Todo, prueba suerte con La Chica Danesa, que en resumidas cuentas podemos calificar de lacrimógeno. Buena historia, buena interpretación, pero fuera de las posibilidades de ganar dos veces consecutivas. Bryan Cranston por Trumbo y Matt Damon por Marte son las opciones que a continuación se descartarían. La primera, por falta de atención puesta por los académicos hacia la película, y el segundo porque el drama espacial con tintes cómicos no convence, salvo a los fans y a aquellas personas con un mínimo sentido de cordura. Michael Fassbender sería la segunda opción tras una soberbia caracterización de Steve Jobs en su obra homónima, que junto a Kate Winslet (otra nominada) comparte momentos de tensión, crisis personal y suspense. Pero nada será lo mismo después de haberle visto en pelotas e hipersexualizado en Shame, perdonad que os diga. A lo que iba, también sienten un odio irracional hacia su persona, entonces, ¿para qué esforzarnos? El premio este año es para el eterno nominado. Qué manera de joder un chiste.

Brie Larson lidera indiscutible la categoría de actriz principal. Más allá de su pretensión en las redes y consiguiente afán por ganar, su interpretación como Ma en La habitación no es menos que espléndida. Intensa y desoladora, consigue situarnos en el momento en el que tanto ella como su hijo en la gran pantalla, Jacob Tremblay, tratan de salir de aquella habitación y de su secuestrador. Hay que decir, igualmente, que las interpretaciones femeninas de este año son superlativas. Tanto es así que ha costado elegir a las afortunadas para cada categoría, tanto es así que hasta se ha asignado a papeles principales en reparto con tal de no desprestigiar su labor, pero aún así, se ha caído en esta tendencia, aún incomprensible para algunos de nosotros. Larson es joven, y seguro que al ser carne fresca (y tras haber arrasado en todos los festivales) se lleva su estatuilla. Los papeles de Charlotte Rampling (45 años), Jennifer Lawrence (Joy) y Cate Blanchett (Carol) suenan maravillosos. No obstante, no tienen posibilidad alguna en acercarse a la favorita. La primera, porque su correspondiente filme no ha llegado a manos de los académicos tan fuertemente como el resto. Las dos siguientes, porque han conseguido un Oscar recientemente (Lawrence en 2012 por El lado bueno de las cosas, Blanchett, al año siguiente, por Blue Jasmine). Saoirse Ronan (Brooklyn) podría ser su mayor contendiente, gracias a Ellis, un personaje profundo, valiente, llena de dudas que, con la voz de la experiencia por delante, consigue cruzar una serie de obstáculos. Igualmente, no ha obtenido el apoyo suficiente del jurado para convertirse, a estas alturas, en la mejor actriz del año.

Poco hay que decir sobre actor secundario. Si Sylvester Stallone gana, es por pena. Y no hablo en el peor de los sentidos, sino porque ha sido una mención que, desde que Rocky era solamente una, y éxito comercial y crítico, se le ha atragantado hasta la actualidad, con Creed. Todos cumplen el tiempo establecido para ser considerados actores de reparto, pero en el caso de Mark Rylance (El puente de los espías), han sido los veintipico minutos más apasionantes de todos los candidatos. Actor de teatro, de cine, si hace falta de series antológicas, pero sin duda, un grandísimo merecedor cuyos simpatizantes no se han dejado cegar por el entusiasmo. El resto de nominados, francamente, son de relleno. No dudo en que sean malas intervenciones. El factor Christian Bale (La gran apuesta) funciona con éxito, un personaje caricaturesco que da vida, junto a algún que otro cameo ridículo, a la película. Mark Ruffalo (Spotlight) da al pego de perfecto periodista investigador del Boston Globe, pero quizá sea un aglutinante al reparto que actúa en conjunto durante todo el metraje. Por otro lado… ¿quién se va a fijar en Tom Hardy (El Renacido) estando DiCaprio delante? Seguro que ni él lo consentiría. Yo lo hubiera nominado por otra película: por Mad Max.

Actriz de reparto es otra de las categorías intrigantes. A estas alturas, todos sabemos a quién puede deparar la estatuilla, sin embargo, esta carrera en especial ha sido bastante movida, llena de opiniones en contra al favorito. Alicia Vikander ganará, ¿pero se lo merece? Su papel de esposa incomprendida en La chica danesa, aunque sea un papel clasista y oscarizable, lo interpreta con gran soltura, al estilo de Jennifer Connelly en Una mente maravillosa (2001). No obstante, le ocurre la misma historia que con Tom Hardy: no es su papel de lucidez. En su caso, en Ex Machina realiza un ejercicio de contención, un icono feminista que rompe a patadas las barreras de un hombre controlador, machista y psicópata. Vamos, para besarle los pies. Para mi gusto, quien de verdad se merece este premio es Rooney Mara. A medio camino entre un personaje de comic de los años 20 y una vulnerable Audrey Hepburn en Sabrina, encontramos al personaje de Therese Dalivet, que junto a Cate Blanchett interpreta el dúo interpretativo más poderoso del año en Carol. Esta sería su oportunidad ideal para ganar el premio, sin embargo, aunque no lo consiga, tarde o temprano lo conseguirá. A saber con qué papel, pero esperemos que sea mejor que este. Kate Winslet es otra de las actrices que también suenan fuerte para ganar el premio, pero me temo que se tendrá que conformar con su Globo de Oro y su BAFTA por Steve Jobs. Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho) y Rachel McAdams (Spotlight) relucen su destreza interpretativa en breves momentos, pero no es suficiente para ganar un reconocimiento de carácter individual. Puede que como reparto, sí.

APARTADO GENERAL


Al igual que una película debe tener un buen guión y una efectiva ejecución, tanto técnica como en reparto, hay que saber montar una película. Dinamismo, coherencia entre las subtramas y un final redondo resultado de la convergencia de las anteriores características, tenerlo en cuenta al mismo tiempo es complicado, pero al final, fluye. Pero en este caso, la influencia de los avances tecnológicos supone un plus a la cinta, y en el caso de Mad Max, puede lograrlo de manera indudable. Las historias son las que finalmente marcan la batuta de la película, y lo que valoran los académicos ante todo, es un tema de actualidad candente, polémico y jugoso. ¿Qué le faltaría si no a Spotlight? Prácticamente nada, digamos que la pederastia en las iglesias católicas, aunque no lo parezca, es un asunto de interés general, tanto para creyentes como para ateos. No obstante, el componente humano en este caso, cobra una importancia capital, y en el caso de Del revés, además de servir una visión optimista y colorida sobre lo que ocurre en nuestra cabeza, llega a los corazones, ya no tanto de niños, sí de adultos. El premio a mejor guión podría ir a esta maravilla de dibujos (ganadora irrefutable en la categoría de película de animación), pero Spotlight tiene todas las de ganar. Y hablando de temas candentes, polémicos y jugosos… la crisis no se queda atrás. Seguro que La gran apuesta consigue, por esta regla de tres, el premio a guión adaptado. Ya por último, quedan dirección y película. Y para desgracia de unos cuantos, puede repetirse el desbarajuste de años atrás, de no haber una unanimidad. Iñarritu consiguió recientemente el premio del gremio de directores y el Globo de Oro, en las últimas de la carrera de premios. No obstante, no creo que llegue a arrebatarle el premio a George Miller por Mad Max. Ya puede ser que odien incondicionalmente el género, pero por algo la han destacado, tanto en el apartado técnico como en el trasfondo de su contenido. No obstante, esta película de emociones fuertes y mundos subalternos, se quedará en las puertas de la gloria. Spotlight y El Renacido son las películas que luchan por esta última, y si tienen dos dedos de frente y se dan cuenta de que Iñarritu hizo triplete el año pasado, y que esta vez, no ha recibido nominación en Guión Original, puede que estén haciendo de maravilla en premiar el trabajo de investigación realizado en Spotlight. 

Tendremos que esperar hasta las dos de la mañana para saberlo. De momento, aquí dejamos este repaso a las categorías que creo más importantes, dejando atrás las categorías extranjeras, documental y cortos. Para la próxima, ahondaré en ellos, lo prometo. Disfrutad de la gala, y recordad, después de esto, la vida continúa, así que no os lo toméis muy en serio. ¡Buenas noches, pequeños cinéfilos!

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